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“En
contra de lo que se suele pensar, Jean Nouvel no es un arquitecto
mediático. Es un arquitecto mediador”. La frase pertenece al teórico
y oráculo cultural francés Paul Virilio y, si se piensa un poco, es
algo más que un simple juego de palabras. Ahí hay un significado que
merece ser descifrado.
Aunque también hay una parte del enunciado en
la que Virilio no es del todo honesto. ¡Por supuesto que Jean Nouvel
es un arquitecto mediático! ¿O es que hay alguna cara tan
reconocible como la de Nouvel en el circuito de arquitectos de alta
costura, que recorren el mundo de concurso restringido en concurso
restringido? “Este tío cada vez se parece más a Rastapopoulus, el de
Tintín”, comentaba hace un par de años el gran John Pawson, al
cruzarse con su colega de Fumel (1945) en un lobby del no muy
sensato Hotel Puerta de América de Madrid.
Por si fuera poco ese aspecto singular, resulta
que Nouvel, al trato, tiene gracia. Frente a Norman Foster (un poco
pijo), Zaha Hadid (un poco esnob), Richard Rogers (un poco demasiado
sensato), Jacques Herzog (un poco atormentado), Dominique Perrault
(un poco enfurruñado), Peter Eiseman (un poco repipi), Álvaro Siza
(un poco soso) o Rem Koolhaas (rematadamente arrogante), Jean Nouvel
parece reírse de sí mismo allá donde va.
Por ejemplo: “Por esto –señalando a una imagen
de la Torre Agbar de Barcelona– dicen de mí que soy un obseso
sexual. Es absurdo, con todos los motivos que les he dado para
pensar que soy un obseso sexual durante años, que se fijen en esto
ahora... (risas del público). Además, esto no es un falo; el mío por
lo menos no tiene esa pinta (carcajadas). Si hubieran dicho que este
proyecto demuestra que me creo Dios, vale, lo hubiese aceptado. Pero
lo de la obsesión sexual... ¡Eso ya es sabido!”. Así sonó Nouvel en
una conferencia multitudinaria que dio en 2003, en Madrid.
Luis Alemany resume en este número la
trayectoria y obra del autor de la ampliación del Museo Reina Sofía,
entre otros edificios, y presenta las huellas del creador en España.
En un segundo artículo, Óscar Caballero entrevista al
arquitecto francés, defensor de las particularidades y reinventor
del mundo en cada proyecto que pone en pie.
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