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Los tiempos son difíciles para los museos y hay que buscar proyectos imaginativos para compensar la reducción de los presupuestos y mantener una programación dinámica. Ante la dificultad cada vez mayor de organizar grandes exposiciones temporales por los elevados costes de traslados y seguros de las obras, resulta lógico que los museos centren su actividad en sus colecciones y traten de sacarle el máximo partido posible. El acuerdo firmado por el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) y la Fundación “la Caixa” para unir sus colecciones, es una iniciativa singular que abre nuevas perspectivas para la proyección de ambas instituciones. Con la alianza de las dos colecciones, que suman un total de 4.450 obras, ambas entidades esperan desempeñar un mayor protagonismo en la escena nacional e internacional, convirtiéndose en un referente para el coleccionismo del sur de Europa. Este convenio, que tiene por ahora una validez de cuatro años, contempla la organización conjunta de exposiciones y cuenta con un único comité asesor. Aunque coincidentes en el tiempo, cada colección tiene una vocación distinta. La del MACBA es una colección pública con un compromiso histórico. La de la Fundación “la Caixa” es una colección privada pensada para reflejar el acontecer artístico a partir de la década de los 80, pero sin perseguir una visión antológica ni exclusivamente historicista. Para el MACBA, los fondos de la Fundación representan una aportación fundamental para cubrir determinadas lagunas de su colección. Marie-Clarie Uberquoi analiza el acuerdo y sus fruto y entrevista a Ninfa Bisbe, directora de la Colección de la Fundación “La Caixa”, y Bartomeu Marí, director del MACBA.
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